Preguntas Frecuentes sobre las Cataratas
Todas sus preguntas sobre síntomas, cirugía, lentes intraoculares, recuperación y prevención.
Comprender las cataratas
Las formas más frecuentes son la catarata nuclear, la catarata cortical y la catarata subcapsular posterior. Se diferencian por la zona del cristalino afectada, sus síntomas predominantes y su velocidad de progresión.
La forma nuclear suele provocar una miopización progresiva y dificultad para la visión de lejos. La forma cortical tiende a producir halos y deslumbramiento. La forma subcapsular posterior deteriora rápidamente la lectura y la conducción nocturna.
El envejecimiento natural del cristalino no puede prevenirse por completo. Sin embargo, en ocasiones es posible retrasar la aparición o la progresión de las cataratas reduciendo ciertos factores de riesgo modificables.
Las medidas más útiles incluyen la protección solar frente a los rayos UV, el abandono del tabaco, un buen control glucémico en caso de diabetes y el seguimiento de los tratamientos prolongados con corticosteroides.
Un láser de femtosegundo puede asistir en ciertas etapas preliminares del procedimiento, pero no reemplaza la energía ultrasónica de la facoemulsificación, que sigue siendo necesaria para aspirar el cristalino fragmentado. La facoemulsificación sigue siendo la técnica de referencia a nivel mundial. La cirugía asistida por láser no ha demostrado superioridad clínica sobre la facoemulsificación estándar en estudios a gran escala.
Sí, y a menudo representa una oportunidad para corregir una parte significativa de la miopía mediante la elección de la lente intraocular. Los ojos muy largos (longitud axial > 26 mm) requieren fórmulas biométricas específicas para evitar un error refractivo postoperatorio. Además, la alta miopía se asocia a un riesgo ligeramente mayor de desprendimiento de retina, lo cual se comenta durante la consulta.
Sí, y puede incluso ser indispensable cuando la catarata amenaza la visión del único ojo funcional. La técnica quirúrgica es idéntica, pero el proceso de toma de decisiones es más riguroso: el balance beneficio-riesgo se analiza con especial cuidado y la consulta preoperatoria es más exhaustiva.
El cirujano es consciente de que cualquier complicación, por infrecuente que sea, puede tener importantes consecuencias funcionales en la calidad de vida del paciente. La información previa y el consentimiento informado son aquí de primordial importancia. También puede considerarse la coordinación con otros especialistas en función del contexto clínico.
Antes de la cirugía
No. El procedimiento se realiza bajo anestesia tópica (colirio anestésico), sin inyecciones ni anestesia general. Puede sentir una ligera sensación de presión o de luz intensa, pero sin dolor. Es posible cierta molestia leve o lagrimeo en las horas posteriores a la intervención.
La cirugía de cataratas en sí tiene una duración media de 8 minutos por ojo. Incluyendo la preparación y la vigilancia postoperatoria, el tiempo total en la clínica es de aproximadamente 2 a 3 horas.
Sí. Se requiere un ayuno de 6 horas antes del procedimiento. Su cirujano le dará instrucciones precisas durante la consulta preoperatoria.
No, no es obligatorio. La cirugía se basa en una indicación médica y funcional: si solo un ojo está afectado, o si la catarata del segundo ojo no altera aún la visión, no existe ninguna obligación de operarlo. Muchos pacientes solo se tratan un ojo y quedan completamente satisfechos con el resultado.
Cuando ambos ojos presentan una catarata significativa, el cirujano suele recomendar operarlos con pocas semanas de intervalo. Un desequilibrio refractivo importante entre los dos ojos —especialmente si la lente intraocular corrige la miopía o la hipermetropía en un solo lado— puede resultar incómodo en la vida cotidiana. La decisión siempre se toma de forma individualizada, teniendo en cuenta su agudeza visual, sus necesidades y sus objetivos refractivos.
La conducción está sujeta a un requisito legal de agudeza visual binocular mínima de 20/40 (5/10). Si la catarata reduce la visión por debajo de este umbral, conducir queda prohibido. Solo una exploración oftalmológica puede determinarlo. En caso de duda, la prudencia aconseja no esperar a la cirugía para realizar una evaluación adecuada.
Sí. Los portadores de lentes de contacto rígidas permeables al gas (RPG) deben retirarlas al menos dos semanas antes de la biometría, ya que alteran temporalmente la curvatura corneal. Para las lentes blandas, tres días son suficientes. Una biometría realizada con lentes puestas puede distorsionar el cálculo de la potencia de la lente intraocular y comprometer el resultado refractivo.
Sí, pero el cálculo de la potencia de la lente intraocular es menos preciso. Las fórmulas biométricas estándar subestiman sistemáticamente la potencia necesaria en pacientes que se han sometido a cirugía refractiva corneal. Son imprescindibles las fórmulas específicas post-refractivas (Barrett True K, Kane post-refractiva).
Sí, y a menudo resulta beneficiosa. La cirugía de cataratas produce con frecuencia una reducción moderada de la presión intraocular, lo que puede contribuir a estabilizar el glaucoma. No reemplaza el tratamiento del glaucoma, pero ambas afecciones pueden manejarse de forma conjunta. El estado del nervio óptico y el campo visual se evalúan antes de tomar cualquier decisión.
La diabetes no contraindica la cirugía, pero requiere ciertas precauciones. Un mal control glucémico puede ralentizar la cicatrización y aumentar el riesgo de infección. En caso de retinopatía diabética asociada, la recuperación visual puede ser limitada independientemente del resultado quirúrgico. La evaluación preoperatoria de la retina es sistemática.
Durante la cirugía
El paciente percibe una intensa luz rojo-anaranjada procedente del microscopio quirúrgico. No puede ver los instrumentos quirúrgicos ni percibe imágenes nítidas. Algunos pacientes describen una ligera sensación de presión o de luz intensa, pero el procedimiento es completamente indoloro.
Sí. El procedimiento se realiza bajo anestesia local mediante colirio, sin anestesia general. Permanece consciente, tumbado y relajado. En ocasiones se ofrece un ansiolítico suave como premedicación si el paciente está especialmente nervioso. El cirujano se comunica con usted a lo largo de toda la intervención para informarle de cada etapa.
Un separador (espéculo) mantiene los párpados abiertos, impidiendo el parpadeo involuntario. Es completamente normal que el ojo se mueva ligeramente: el cirujano anticipa estos micromovimientos. En caso de un movimiento más brusco, hace una breve pausa antes de continuar. No es necesaria ninguna sujeción forzada.
La máquina de facoemulsificación produce un suave zumbido continuo durante la fragmentación del cristalino. Puede sentir una ligera vibración o una sensación de frescor debida a la irrigación continua. Estas percepciones son normales e inofensivas. El equipo quirúrgico le informará antes de cada etapa importante.
Después de la cirugía
La conducción puede reanudarse a partir del día siguiente a la cirugía si el cirujano considera la visión adecuada en la revisión postoperatoria. Es imprescindible no conducir el día de la intervención.
Las actividades ligeras (caminar, bicicleta estática) son posibles a partir del segundo día. La natación y los deportes de contacto deben evitarse durante 3 a 4 semanas para prevenir cualquier riesgo de infección o traumatismo ocular.
Para trabajos de oficina o frente a pantalla, la reincorporación suele ser posible a partir del segundo o tercer día. Para trabajos en entornos polvorientos o con exigencia física elevada, puede recomendarse una baja de 1 a 2 semanas.
La lente intraocular en sí no se enturbia. Sin embargo, en el 20 al 30 % de los casos, la cápsula posterior sobre la que reposa la lente intraocular puede opacificarse gradualmente: esto se denomina opacificación de la cápsula posterior (catarata secundaria). Se trata de forma sencilla e indolora en pocos minutos con un láser YAG, en régimen ambulatorio.
Depende del tipo de lente intraocular elegida. Con una lente intraocular monofocal, a menudo siguen siendo necesarias gafas para ciertas distancias. Con una lente intraocular multifocal o EDOF, la dependencia de las gafas se reduce considerablemente, o incluso se elimina en muchos pacientes.
El protector se coloca al final de la intervención y se mantiene hasta la revisión postoperatoria de la mañana siguiente. Tras esta revisión, ya no es necesario durante el día. Puede ser útil durante la noche unos días más para evitar frotarse involuntariamente el ojo durante el sueño.
El maquillaje de ojos y párpados no se recomienda durante al menos dos o tres semanas después de la cirugía debido al riesgo de infección. El maquillaje facial general fuera de la zona ocular es posible a partir del día siguiente a la intervención, con precaución.
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Referencias y fuentes médicas
- Haute Autorité de Santé (HAS). Preguntas frecuentes — cirugía de cataratas: lo que los pacientes necesitan saber. París : HAS ; 2023.
- Société Française d'Ophtalmologie (SFO). Información al paciente antes de la cirugía de cataratas. París : SFO ; 2022.
- European Society of Cataract and Refractive Surgeons (ESCRS). Información al paciente: cirugía de cataratas. Dublín : ESCRS ; 2023.
- Liu YC, Wilkins M, Kim T, Malyugin B, Mehta JS. Cataracts. Lancet. 2017;390(10094):600–612. doi:10.1016/S0140-6736(17)30544-5
- Riaz Y, Mehta JS, Wormald R, et al. Surgical interventions for age-related cataract. Cochrane Database Syst Rev. 2006;(4):CD001323. doi:10.1002/14651858.CD001323.pub2
